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Ser feliz soltero: Los 4 consejos de Flanagan McPhee

Hola, mi queridísimo (y feliz) soltero.

Te hablo a ti, que desde hace mucho tiempo ya no tienes pareja. Has pasado de “expareja” a “sin pareja” sin haberte dado ni cuenta. Ya no piensas en tu ex y no te apetece encontrar a nadie en tu vida para que, tarde o temprano, sea especial y te aparte de tu situación actual: ser soltero.

Ser soltero es más que un arte (y ser soltero feliz aún más).

Famosos solteros los encontramos en el cine y la literatura. Pero ya te adelanto que este no es un artículo de esos en los que el autor te cuenta vida y milagros de personas reales o ficticias y lo bien que se lo pasan. Principalmente porque el status de soltero va unido al de “muchi millonario” y, sinceramente, así cualquiera, ¿no te fastidia?

Así que volvamos a la realidad.

Ser soltero (o estar soltero, si para ti es una fase temporal) es mucho más que una palabra. Es un estado mental y físico. Y, para eso, requiere de unos cuidados que van mucho más allá de depilarse el vello púbico por si esta noche mojas. Razón que, reconozcámoslo, es la única por la que pasamos cuchillas por esa zona tan delicada. Si no fuera porque esperamos que una lengua pase por ahí, el pubis de todos los hombres parecería una selva vietnamita, pero con menos arroz.

Lo dicho, todo buen soltero debe tener claros ciertos puntos que le ayudarán a vivir su soltería como un tiempo de oportunidad y no una condena. Vamos, que si lo llevas bien, estar soltero es una bendición. Si no lo llevas bien, te agobiará y no harás más que intentar salir de esta situación, con los errores que eso conlleva.

Para ello, me voy a unir a una moda que es de las pocas que considero útiles desde que se crearon los blogs y, por tanto, las influencers: voy a hacer una lista. Aquí tienes los 4 consejos para ser feliz soltero (y no morir en el intento).

4 CONSEJOS PARA SER FELIZ SOLTERO.

1. Asume que estás soltero, es la primera herida en sanar.

Que parece una tontería, pero es básico. Deja el pasado atrás, aunque no te recomiendo que lo olvides, porque olvidarte significa no acordarte y puede entonces que vuelvas a caer en la misma pierda (léase “tu ex”). Pero deja el pasado donde corresponde y mira hacia el futuro. Un tiempo en que la persona más importante tienes que y debes ser tú.

2. Deja de mimarte, pero no pares de cuidarte. Salud antes que hedonismo.

Ya seas tú quien rompió tu última relación o seas el temido “dejado”, el tiempo de lamentarte por tu situación ha llegado a su fin. O debería. Hay que dejarse de mimos a uno mismo, de comidas satisfactorias y de confort, de tardes (y noches, y mañanas) en el sofá y de pasar por la ducha cuando la cosa se hace insostenible. Resumiendo: menos hedonismo y más cuidarse a uno mismo. Menos chino y más ensalada. Menos “un día es un día” y más “mañana me lo agradeceré”.

El tiempo de lamentos y de lamerse las heridas pasó cuando dejaste de pensar en tu expareja todos los días. Y si no quieres que tu próxima cita sea con el médico de la tensión, empieza a cuidarte y a tomar las decisiones con la cabeza y no con el estómago. O las gónadas (de las pelotas hablaremos en un momentito, no me seas impaciente).

Empieza a cuidarte y deja de malcriarte. No debería tener que decírtelo, pero no eres un niño de 6 años. Tienes treinta y algo y esa tripita no es de que estés hinchado. Se va a quedar si no haces nada por evitarlo.

3. Tócate y sanéate.

Así de sencillo. Tócate todo el rato. Disfruta de ti y de tu cuerpo. Acéptate, quiérete y empieza a cambiar lo que no te guste de ti. Pero sólo porque tú quieres. No porque quieras que te mire nadie de forma diferente. El único que debe importarte en este momento eres tú y la mirada que te debe importar es la que te devuelve el reflejo del espejo.

Pero, sobre todo, tócate. ¿sabías que la masturbación es una de las mejores maneras de prevenir el cáncer de próstata? Que, a ver, tampoco te estoy diciendo que te la peles como un mono. De nuevo, no tienes 15, tienes 35. Afloja un poco. Pero no tengas vergüenza de admitirlo.

Tócate.

Disfrútate y prepárate para tus interacciones con otras personas, porque, como decía un amigo mío, ahora periodista deportivo, “masturbarse es como el preview antes de grabar una pieza para los informativos”.

Si quieres aceptarme un consejo, cómprate un MYHIXEL. Para mí ha sido un descubrimiento. Y una notable mejora para las relaciones que son con más personas que con uno mismo. Recuerda las palabras del sabio Woody Allen: “masturbarse está bien, pero follando conoces gente”.

Y, créeme, uno siempre cree que es el mejor en lo que está haciendo, pero en la cama, una  ayudita nunca viene mal. Y ahí es donde MYHIXEL te puede ayudar. Te va a ayudar, vamos. Que yo pensaba lo mismo. Pero… ¿quién no quiere poder controlar sus eyaculaciones? ¿Quién no quiere poder terminar cuando quiera, cuando el trabajo está hecho y la nota es más que  sobresaliente?

Hazme caso y sigue los pasos que te ayudarán a alcanzar orgasmos de otro planeta.

Y, además, vas a pasártelo pipa dándole a tu “varita del amor” -lo siento por todos los lectores, no sé cómo llamar al falo sin que suene grosero y soy dan del mago del rayo en la frente, así que así se queda-. En resumen, win-win.

4. Mantén sana tu vida social.

Ya sea para tomar algo con tus amigos o para llevar a esa cita a tu cama, la organización y el orden son importantísimos. Entre el trabajo, las cosas de casa, la familia, las movidas de comprar una cosa en Correos y que no estés en casa cuando lo traen y te toque ir a por él (o alguna que otra compañía de transporte urgente que ya le da lo mismo que estés en casa o no, porque ellos van a decir que no, que no estabas, que te lo juran por Snoopy),… En fin, que con todas las movidas diarias, comer sano, hacer ejercicio, descansar y otras movidas, a ver quién mete una cita -de amigos o de interés nudista-en el horario semanal.

Pues, querido, así te lo digo, busca la forma. Haz el hueco. Porque para ser un soltero feliz tienes que tener en cuenta que parte de la salud del soltero es tener tiempo para compartir con los demás. Créeme, tu cabeza y tu cuerpo lo van a agradecer.

Te decía antes que cuidarte es importante.

Pero esa cervecita después del curro, o cuando llega el finde,… eso debería ser normativa gubernamental. Que, al fin y al cabo, la cerveza es zumo de cebada. Es puré, es vegetariano. Vamos, que vale para todo. Y quien dice cerveza, dice una copita de vino, un vermú, o un agua con gas o esa bebida roja que toman las señoras al salir de misa. Beber, siempre con moderación, es un placer que compartir con los demás y es más la compañía que la bebida en sí misma.

Y, si en lugar de con amigos, la copita te la tomas con alguien que acabas de conocer y a quien quieres conocer más profundamente -yo le calculo que le quieres conocer hasta la pelvis, pero eso ya va a gustos-, pues acuérdate de que estar soltero no es lo mismo que estar solo. Las relaciones sociales forman parte de la salud personal. Y, ¡qué narices!, si estás soltero por decisión propia, ¿qué mejor manera que compartir esa soltería con otra persona soltera y comparar experiencias y aprender?

Porque, al final, la salud está en aprender a estar mejor.

A ser mejor. Y no hay mejor aprendiz que el que quiere saber más por el simple hecho de aprender. Por el placer de mejorarse. Porque, en la cama, siempre se aprenden cosas nuevas. Y así las puedes compartir con los demás. Bueno, con otros demás. Y de más.

Y recuerda que ser soltero no significa que no puedas ser feliz. Estás en una etapa de descubrimiento personal. ¡Disfrútala!

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