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Pareja sana y bienestar sexual por Borja Rodríguez

Nos pasamos la vida bombardeados con mensajes que nos ofrecen la respuesta infalible para todo, y por supuesto con el mínimo esfuerzo: para perder la barriga, para encontrar la felicidad, para ser un fiera en la cama, para la eterna juventud, para encontrar la pareja perfecta, etc. Pero, ¿qué hay del cuidado de la relación de pareja? ¿cómo podemos mantener una pareja sana?

Y no, la vida no es así. Siento joderle el negocio a Mr. Wonderful y a ti la existencia, pero la vida no son frases alegres que nos ayuden a encontrar lo que estamos buscando. Salvo ponerte pelo, hay pocas cosas de la vida diaria que se puedan conseguir a golpe de bisturí y talonario.

Y esto solo para ti. Si hablamos de pareja perfecta, entonces ya apaga y vámonos. Porque claro, una cosa es encontrar pareja, y otra mantenerla. Una cosa es pensar que el amor todo lo puede y otra cosa que sea verdad. El amor es “solo” un sentimiento. Sí, precioso, estupendo, maravilloso. De cagar arcoíris y ver unicornios por todas partes. Pero es solo eso, un sentimiento. El amor no se levanta del sofá y resuelve los problemas, no dialoga por ti ni hace que las cosas vayan a mejor por sí solas. El amor se construye, el amor se riega para que crezca, y para eso necesitamos una base sólida.

Y ahí viene la dificultad. Que esa base sólida hay que construirla… sobre algo que os contaré al final.

Deciros que a pesar de no haber trucos, sí hay algunas cosas que podemos hacer para que nuestra relación de pareja sea positiva, sana y madura. Pero antes debemos tomar conciencia: hay que mover el culo.

Olvídate del amor romántico y de los príncipes que salvan princesas (o a otros príncipes) y matan dragones

La vida no es un capítulo de Juego de Tronos, aunque a veces pueda parecerlo. No hay que salvar a nadie ni dejarse ser salvado o salvada. El enamoramiento es esa primera fase de la relación en la que todo es perfecto y maravilloso y estupendo. Y vives por y para la otra persona. Lo hacéis todo juntos solo por el placer de estar juntos. Y esa persona es perfecta para ti, y tú para ella o él. Y tenéis el mejor (y más frecuente) sexo de vuestras vidas. Generalmente, desde la psicología decimos que dura entre seis meses y un año; día arriba, día abajo. 

Cuando acaba, solemos tener sensación de pérdida, de ya no me quieres, de ayer me escribiste 33 WhatsApps y hoy solo 29, de ayer me dijiste 17 veces que me querías y hoy solo 15. Es el mono que nos deja el enamoramiento, y es natural, y hay que vivirlo. Pero también aprender de él, y empezar a ver a esa persona tal y como es, y esa persona a nosotros. Y empezar a construir el amor desde aquí. Porque esta inercia del enamoramiento acaba, y es cuando debemos empezar a caminar junto a la persona que hemos elegido. Porque el amor es una elección, no una media naranja ni algo predestinado. Tú has elegido a esa persona, por lo que es, y por ser quien es.

Saca tu lado romántico

Después del enamoramiento, debido a la inercia que hemos cogido en los primeros meses, nos creemos que todo está hecho, y que nos podemos acomodar. Pero no, hay que regar, regar mucho el amor, peeeero sin llegar a ahogarlo, y esa medida hay que acordarla entre los dos. Y de vez en cuando podemos sorprender y dejar que nos sorprendan, tomar la iniciativa, tener algún detalle. Darle chispa en definitiva a esto que estamos construyendo. 

Los tíos tenemos lo que se conoce como “comunicación informativa”. Es decir: “Titulares: te quiero”. Te lo dije hace seis meses y creo que con eso te va a servir, porque claro yo ya te lo he dicho. Y no. A todos y todas nos gusta que nos digan que nos quieren, que nos abracen, que nos cuenten. Que nos demuestren que confían en nosotros, y que confiamos. Y no hay mejor forma de hacerlo que hablando, dialogando y expresando cómo estamos, qué sentimos, qué necesitamos, y qué podemos ofrecer. Éste es uno de los pilares básicos de las “masculinidades diversas”.

Deja de creer que vas a ser un calzonazos por…

Exactamente todo eso que te hace sentir “menos hombre”. La construcción de una relación de pareja sana empieza, entre otras cosas, por el reparto de tareas y responsabilidades. Ya sean los hijos e hijas si los hay, la convivencia, las cargas personales y familiares, etc. Una pareja sana hace equipo, y ser equipo pasa por preocuparte por cómo está la otra persona. Tomar cartas en el asunto está en tu mano. Esto, que parece de perogrullo, no es tan fácil, ya que requiere grandes dosis de generosidad, diálogo, negociación y aceptación.

Tiempo de calidad

En numerosas ocasiones, la vida diaria y las rutinas nos dejan sin tiempo ni espacio para cuidar nuestra pareja. Por eso es importante que el tiempo que pasemos con ella o él sea de calidad. Calidad no es tener que hacer cosas siempre juntos, o tener los mejores planes, o el mejor sexo, o las mejores cenas y viajes. A veces basta con una película, un paseo, una conversación, o un silencio. Y todo esto es algo que también se elige.

No obstante, no querer pasar tiempo con tu pareja porque estés casando, tener otros planes con tus colegas, necesitar espacio para ti o estar solo, no es querer menos, es querer mejor. Esos espacios son necesarios, por ambas partes, para que los encuentros y los tiempos juntos sean aún de mayor calidad.

El sexo no es lo que aprendiste viendo porno

Es eso, y mucho más. Es placer, erótica, juego, diversión, caricias, pasión. Y a veces con el tiempo se nos olvida. Se nos olvida que el sexo requiere tiempo y ganas, y que hay que dedicárselo. Y que a veces esas ganas no están, porque el deseo fluctúa con la edad, las preocupaciones, el estrés, la alimentación, el clima, los estados de ánimo, etc.

El sexo es jugar, es aprender, es innovar. Nos preocupamos demasiado por los objetivos, por no ser como Nacho Vidal o Jordi “El niño polla”, Colby Keller o Paddy O´Brien. Y nos olvidamos de nosotros mismos y de la persona que tenemos al lado, más centrados en lo que no somos. Hay cosas que no van a cambiar, pero que sí pueden mejorar. Y ahí es donde entran la terapia sexual, la juguetería erótica, el salir de la rutina y la innovación -como MYHIXEL, que te ayuda a controlar tu eyaculación conociendo mejor tu cuerpo-. Descubre junto a tu pareja todas vuestras posibilidades, conociendo mejor vuestros gustos, cuerpos y deseos. Y por supuesto, hablad de todo ello. Recuerda que la comunicación es, sin lugar a dudas, un pilar fundamental para construir una relación de pareja sana y una vida sexual excitante y placentera.

Como os comentaba al principio, para que cada uno de los puntos anteriores se convierta en un pilar de la relación que estamos construyendo necesitamos una base sólida. Pero esa base sólida no tiene que ver tanto con la pareja en sí, sino con las personas que la componen.

Son tres:

  • Respeto,
  • Paciencia
  • Humildad.

En el amor, en la comunicación, en el sexo, en la convivencia. Y esto no es algo fácil de lograr. Es un trabajo personal que hay que traer hecho de casa y que requiere tiempo y esfuerzo. Pero que me da las herramientas para construir una relación de pareja sana, positiva, fuerte y basada en los cuidados.

Y tú, ¿estás preparado para cuidar la pareja y mantenerla sana?

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